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viernes, 26 de septiembre de 2014

Filósofos piden a la SEP modificar perfil para maestros de ética y lógica

Laura Poy y Arturo Sánchez
 
 
Periódico La Jornada
Viernes 26 de septiembre de 2014, p. 41

Profesores y especialistas integrantes del Observatorio Filosófico de México (OFM) demandaron a la Secretaría de Educación Pública (SEP) modificar el perfil profesional solicitado en el concurso de ingreso al Servicio Profesional Docente para ocupar las plazas de profesores de lógica, ética y filosofía en educación media superior, pues se incluyen 22 formaciones universitarias que “no tienen nada que ver con la filosofía”.

martes, 23 de septiembre de 2014

¿Por qué tanta violencia? Pregunta René Girard

“¿Por qué tanta violencia alrededor de nosotros? Esta es la pregunta más debatida de nuestros días y aquella que suscita las respuestas más decepcionantes”.
En efecto, la violencia es uno de los factores fundamentales que han provocado y siguen provocando el cambio, la decadencia o, al menos, la des-estabilización de las culturas y sociedades en nuestros tiempos. Con todo, y a pesar de que siempre ha estado presente en la historia humana, la violencia pocas veces ha sido estudiada de manera sistemática. René Girard es uno de los pocos pensadores que han reflexionado a fondo el tema de la violencia y su dramática realidad en la vida humana, al tiempo que propone un camino de solución. Los invitamos a leer este interesante artículo:

viernes, 30 de mayo de 2014

Personalidad y Personeidad

Les proponemos este interesante artículo sobre la "Personalidad y la personeidad". Es a partir de la noción de "persona", desde Xavier Zubiri que se puede reflexionar y comprender cómo el ser humano se va construyendo o desconstruyendo en su forma de ser humano.
Es un artículo precisamente para plantear la problemática de la persona humana.

Personeidad y Personalidad

miércoles, 14 de mayo de 2014

Un decálogo para defender la dignidad de las mujeres Martha Nussbaum • • •




En gran parte del mundo las mujeres están privadas de los medios de sostén indispensables para el ejercicio de las funciones fundamentales necesarias para una vida realmente humana. Están menos alimentadas que los hombres, tienen menor acceso a la salud, son más vulnerables a la violencia física y a los abusos sexuales. Es mucho menos probable que sean escolarizadas, y es todavía menos probable que puedan tener una instrucción técnica o profesional. Si deciden entrar en el mundo del trabajo, deben afrontar obstáculos mayores, entre los que se cuentan la intimidación por parte de la familia o del cónyuge, la discriminación sexual en el momento de la admisión, el acoso sexual en el lugar de trabajo; todo esto, muy a menudo, sin la posibilidad de recurrir eficazmente a la ley. Las más veces, obstáculos de este tipo impiden a las mujeres participar efectivamente en la vida política. En muchos países, no gozan siquiera de plena igualdad ante la ley: no tienen los mismos derechos de propiedad que los hombres, los mismos derechos de estipular contratos, los mismos derechos de asociación, movimiento y libertad religiosa. Asfixiadas a menudo por la doble jornada de trabajo, que suma la fatiga del trabajo externo a la íntegra responsabilidad del trabajo doméstico y del cuidado de los niños, están privadas de la posibilidad de encontrar momentos de ocio en los que cultivar las facultades imaginativas y cognitivas.
La lista que propongo a continuación sirve para proporcionar un esquema de bolsillo para poder valorar la calidad de la vida y de la proyección política,  y está pensada para identificar capacidades de importancia central para toda vida humana.

1. Vida. Tener la posibilidad de vivir hasta el fin una vida humana de duración normal; de no morir prematuramente, o antes que la propia vida sea limitada de tal modo que se vuelva indigna de ser vivida.
2. Salud física. Poder gozar de buena salud, incluida una sana reproducción; poder ser adecuadamente nutridas; tener una habitación adecuada.

3. Integridad física. Estar en condiciones de moverse libremente de un lugar a otro; de estar protegidas contra las agresiones, incluida la agresión sexual y la violencia doméstica; tener la posibilidad de gozar del placer sexual y tener capacidad de elección en el campo reproductivo.

4. Sentidos, imaginación y pensamiento. Poder usar los propios sentidos para imaginar, pensar y razonar, teniendo la posibilidad de hacerlo en modo verdaderamente humano, o sea de un modo informado y cultivado por una instrucción adecuada, que comprenda la alfabetización, matemática elemental y formación científica, pero en absoluto limitada a esto. Estar en condiciones de usar la imaginación y el pensamiento en conexión con la experiencia y la producción de obras autoexpresivas. Poder ir en busca del significado último de la existencia de un modo propio. Poder hacer experiencias placenteras y evitar dolores inútiles.

5. Sentimientos. Sentir afecto por cosas y personas más que por sí mismas, amar a aquellos que nos aman y que cuidan de nosotras, sufrir por su ausencia; en general, amar, sufrir, experimentar deseo, gratitud e ira justificada. No ver el propio desarrollo emotivo destruido por ansias y miedos excesivos, o por eventos traumáticos de abuso y de abandono.

6. Razón práctica. Estar en condiciones de formarse una concepción de lo que está bien y comprometerse en una reflexión crítica sobre cómo programar la propia vida. (Esto comporta la protección de la libertad de conciencia).

7. Pertenencia. a) Poder vivir con los otros y por los otros, reconocer la humanidad de los demás y demostrar preocupación por el prójimo; empeñarse en varias formas de interacción social; poder entender las condiciones de los demás y sentir compasión; ser capaz de justicia y de amistad. (Tutelar esta capacidad significa tutelar instituciones que fundan y alimentan estas formas de pertenencia y también tutelar la libertad de palabra y de asociación política). b) Tener las bases sociales para el respeto de sí y para no ser humillados; poder ser tratada como persona digna cuyo valor es igual al de los demás. Esto implica, a nivel mínimo, protección contra la discriminación basada en la raza, el sexo, la tendencia sexual, la religión, la casta, la etnia, los orígenes nacionales.

8. Otras especies. Estar en condiciones de vivir en relación con los animales, las plantas y con el mundo de la naturaleza demostrando interés y cuidando de ellos.

9. Juego. Poder reír, jugar y gozar de actividades recreativas.

10. Control del propio ambiente. a) Político. Poder participar de un modo eficaz en las decisiones políticas que gobiernan la propia vida; gozar del derecho de participación política, tener garantías de libertad de palabra y de asociación; b) Material. Tener derecho a la posesión (de tierra y bienes) no sólo formalmente, sino en términos de oportunidades concretas; tener el derecho de buscar trabajo sobre la misma base que los otros; estar protegida contra requisas o arrestos no autorizados: En el trabajo, estar en condiciones de  trabajar de manera digna, ejerciendo la razón práctica y estableciendo una relación significativa de reconocimiento mutuo con los otros trabajadores.

Martha Nussbaum ha sido profesora de filosofía en la Universidad de Harvard y actualmente lo es en la de Brown. Es además una activa defensora de la causa feminista, y ha sido una crítica tan inclemente filosóficamente, como certera políticamente, del feminismo académico de impronta relativista. En SinPermiso 2 se acaba de publicar su célebre ensayo contra Judith Butler, convertido entretanto en un clásico contemporáneo de la crítica filosófica de la charlatanería ["El feminismo exige más y las mujeres merecen algo mejor", en: Sinpermiso Nº 2, junio 2007, págs. 151-174]. Entre sus últimos libros traducidos al castellano están: La terapia del deseo: teoría y práctica en la ética helenística [traducción de Miguel Candel]. Barcelona: Paidós, [2003]; El conocimiento del amor: ensayos sobre filosofía y literatura [traducción de Rocío Orsi Portalo y Juana María Inarejos Ortiz Boadilla del Monte]. Madrid: A. Machado Libros, 2005; El cultivo de la humanidad: una defensa clásica de la reforma en la educación liberal [traducción de Juana Pailaya]. Barcelona: Paidós Ibérica, 2005; "El ocultamiento de lo humano: repugnacia, vergüenza y ley" [Traducción de Gabriel Zadunaisky]. Buenos Aires: Katz Editores, 2006; Las fronteras de la justicia: consideraciones sobre la exclusión [traducción de Ramon Vilà Vernis y Albino Santos Mosquera]. Barcelona: Paidós, 2007.

lunes, 7 de abril de 2014

http://www.jornada.unam.mx/2014/04/07/opinion/024a2pol

Un artículo interesante aparecido en La Jornada


http://www.jornada.unam.mx/008/v7.0/imagenes/banner-opinion.jpg

Lunes 7 de abril de 2014

La revalorización de la persona

Gonzalo Martínez Corbalá
Es cierto que el mundo en que vivimos no parece tener mucho interés en preservar la vida humana. Es más: aparecen grupos, con mayor o menor audiencia, que fueron integrados con finalidades que se refieren a la protección de la vida animal de los jaguares, o de los leones, o bien que en general se pronuncian contra las armas de fuego, para evitar las cacerías, permitidas, o reguladas de manera que se exige al cazador respetar algunas reglas que tienden a la protección de alguna clase de animales, no se diga de aquellas especies en riesgo de extinción, pues éstas reciben un tratamiento muy especial, que hace imposible cobrar piezas de esa especie. Incluso las casas de modas que representan firmas de personas de la alta sociedad evitan emplear en sus costosos diseños materiales que solamente mediante la cacería se pueden obtener, y de esta manera, los permisos correspondientes se elevan tanto en materia de impuestos, que ni las más pudientes clientas lo pagarían, aparte de que no sería bien visto que se usaran.
Un poco lo mismo puede decirse de ciertas plantas cuya presencia se considera de gran importancia. Este es el caso de los manglares, cuya defensa se hace por las propias instituciones que tienen a su cargo las grandes obras que se construyen frecuentemente, en los litorales, y que en muchos casos afectarían los manglares, lo que no está permitido, y de una manera automática, se ponen en acción los mecanismos que corresponden a la protección de los manglares.
Toda esta larga descripción es para poder poner como base de comparación la eficacia que generalmente opera para proteger, con efectividad en la práctica, especímenes de los dos reinos, el vegetal y el animal, y también hemos tratado de dejar lo más claro posible que los mecanismos de protección, sí funcionan en estos dos casos. Ahora que para proteger al hombre mismo, es decir, para darse una protección efectiva, el hombre pasa por grandes dificultades, y frecuentemente no logra obtener éxito en ese sentido, es decir, no logra, por ejemplo, hacer conciencia de que las guerras generan el armamentismo, y éste es absolutamente contrario a la supervivencia del hombre. Tal parece que estamos haciendo una muy elaborada mala broma para decir algo que es verdaderamente absurdo, que no considero necesario examinar, sino que por su propio peso cae: el hombre urdiendo su propia destrucción. Y decimos que parece ser esta afirmación una broma de muy mal gusto por razones evidentes. Esto es algo que pareciera ser su discusión tan difícil, que para empezar habría que admitir la dificultad original, ¿quién es el loco, fuera completamente de sus cabales, que en la discusión va a defender la tesis de que hay que acabar con el hombre, y que en esa línea de argumentación tendría que incurrir en el uso de una suerte de nihilismo fúnebre que tendría que adoptar, para ser consecuente con las premisas de su “razonamiento”?
Por el contrario, el otro gran filósofo que defendiera la supervivencia de la humanidad como un derecho natural verdaderamente indiscutible, el derecho a la vida, tendría candidatos en exceso, los cuales querrían ser ellos quienes defendieran su propio derecho y el de sus hijos, de sus padres, de sus hermanos y de la pareja biológica que le corresponda, a quien ama y defiende ahora, y antes de ahora, así como lo hará sin duda mañana.
En el diálogo de Protágoras o de los sofistas, Platón considera, y así lo deja establecido, que el hombre, como especie, para subsistir, necesita comprender y actuar consecuentemente la idea de que el hombre tiene que aprender a vivir en sociedad con los demás, puesto que solo no le bastan la habilidad para encender el fuego y dominarlo, cualidad que le dieron generosamente los dioses, pero no le dieron la sabiduría para vivir en comunidades, en sociedad, y las fieras lo devoraban. No era suficiente saber y pensar en el conocimiento del fuego para enfrentarse con éxito a las bestias; sólo pudo lograrlo cuando admitió que tenía que aprender a convivir con los demás, y a respetar a sus vecinos, a sus mujeres y a sus hijos. La factibilidad de esta clase de asentamientos humanos ha venido haciéndose posible en la medida en que el hombre acepta vivir y acepta compartir los conjuntos de viviendas , y comparte también canalizar una parte de sus recursos, a sostener y a compartir las ventajas y a enfrentar las desventajas, que también las hay, así se ve este problema,
Y solamente así podrá ser resuelto, en un mundo que demasiado pronto será de más de 10 mil millones de seres humanos.
¿Cuánto vale la vida de un ser humano en una guerra? Vale tanto como adversarios pueda matar. Y si no puede, en ese caso no es mucho lo que vale para quienes conducen el conflicto armado y su estrategia para ganar la guerra. Para ello, para consolidar el triunfo, hay que distinguir y honrar a quienes más soldados enemigos eliminan. De este modo, los generales que conducen una guerra premiarán a los soldados que muestren mayor arrojo, y más decisión para eliminar los activos del enemigo. Es normal que así sea, pero: ¿qué pasa cuando la guerra termina? Pasa que los soldados para quienes la guerra ya terminó están acostumbrados a matar, y a conseguir lo que requieren para su supervivencia, con el fuego de las armas que queden a su disposición. Por esto se requiere constantemente mantener vivo el proceso de revalorización de la persona.
Y del derecho como base de la convivencia entre los hombres. Únicamente así lograremos restañar el maltrecho contrato social de Rousseau. Solamente así logrará el hombre ser autor de su propia historia.

martes, 4 de febrero de 2014