Mostrando las entradas con la etiqueta Política. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Política. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Los obispos mexicanos presentan la Laudato Si' en el Senado



Por invitación de la Comisión Especial de Cambio Climático, este próximo 4 de noviembre, por primera vez entrarán al Senado, dos obispos católicos mexicanos, para presentar la reciente encíclica del Santo Padre.
Ciudad del Vaticano, 02 de noviembre de 2015 (ZENIT.orgRedacción | 538 hits
Ante la próxima visita del Papa Francisco a México en febrero de 2016, la Comisión Especial de Cambio Climático del Senado de la República junto al Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana (IMDOSOC) y la Fundación Konrad Adenauer, lograrán un hecho histórico en este recinto legislativo: la presencia de la Iglesia Católica, de manera formal, en el Senado de la República.
Por invitación de la Comisión Especial de Cambio Climático, este próximo 4 de noviembre, por primera vez entrarán al Senado, dos obispos católicos mexicanos: Monseñor Rogelio Cabrera López, arzobispo de Monterrey, Nuevo León, y Monseñor Juan Armando Pérez Talamantes, Obispo Auxiliar de Monterrey, para presentar en el Auditorio Octavio Paz, la reciente encíclica del Santo Padre, “Laudato Si'. Alabado seas”, sobre el cuidado de la casa común.
El licenciado Román Uribe, presidente del IMDOSOC, junto con la senadora Silvia García Galván, presidenta de la Comisión Especial de Cambio Climático, serán los encargados de dar la bienvenida a este histórico evento.
Durante el foro: “La pobreza y el cambio climático. Presentación de la Encíclica Laudato Sí’” los legisladores podrán escuchar al Papa Francisco en este documento, sobre el cuidado de la Creación y la delicada situación de daño ecológico y deterioro social en el mundo que ha generado que millones de personas vivan en pobreza.
Dicho evento será presidido por la senadora Silvia Garza Galván, quien reconoció que la Encíclica es un material invaluable que puede ayudar a que los mexicanos tomen acciones para evitar los efectos del cambio climático.
La lectura de la encíclica, desde la ciencia, la realizará la Doctora María Amparo Martínez Arroyo, Directora General Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático. Y en el panel “Pobreza y cambio climático” participarán el Maestro Mateo Castillo, Miembro del Consejo Internacional de la Carta de la Tierra; la Maestra Jeanette Arriola Sánchez, Presidenta del Patronato Pro Zona Mazahua; el Doctor Mauricio Limón, Especialista en temas de sustentabilidad; Fray Luis Javier Rubio, Rector del Instituto de Formación Teológica Intercongregacional de México; y, el Maestro Federico Llamas, Director General de la Universidad del Medio Ambiente.
Por su parte, el Director General del Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana (IMDOSOC) Jorge Navarrete Chimés, aplaudió la apertura de los senadores para escuchar el mensaje del Papa Francisco e hizo votos para que el mensaje de Su Santidad se convierta en un compromiso por parte de los senadores en torno al cuidado de la naturaleza y la Creación, así como por el Bien Común de todos los mexicanos, especialmente por los más pobres.

jueves, 5 de marzo de 2015

Las religiones y el terrorismo, Leonardo Boff



Los principales conflictos del final del siglo XX y de los inicios del nuevo milenio tienen un trasfondo religioso. Así en Irlanda, en Kosovo, en Cachemira, en Afganistán, en Iraq y en el nuevo Estado islámico, extremadamente violento. Quedó claro en París, con el asesinato de los caricaturistas y otras personas por fundamentalistas islámicos. ¿Cómo entra la religión en esto?
No sin razón escribió Samuel P. Huntington en su conocido libro El choque de civilizaciones: «En el mundo moderno, la religión es una fuerza central, tal vez la fuerza central que motiva y moviliza a las personas… Lo que en último término cuenta para las personas no es la ideología política ni el interés económico, aquello con lo que las personas se identifican son las convicciones religiosas, la familia y los credos. Por estas cosas luchan y hasta estarían dispuestas a dar su vida» (1997, p.79). Critica la política exterior norteamericana por no haber dado nunca el debido peso al factor religioso, considerado algo pasado y superado. Craso error. Es el sustrato de los conflictos más graves que estamos viviendo.
Nos guste o no nos guste, a pesar del proceso de secularización y el eclipse de lo sagrado, gran parte de la humanidad se orienta por la cosmovisión religiosa, judaica, cristiana, islámica, sintoísta, budista y otras.
Como afirmaba ya Christopher Dawson (1889-1970), el gran historiador inglés de las culturas: «las grandes religiones son los cimientos sobre los cuales reposan las civilizaciones» (Dynamics of World History, 1957, p.128). Las religiones son el point d’honneur de una cultura, pues a través de ella proyectan sus grandes sueños, elaboran sus dictámenes éticos, confieren un sentido a la historia y tienen una palabra que decir sobre los fines últimos de la vida y del universo. Solamente la cultura moderna no ha producido ninguna religión. Encontró sustitutivos con funciones idolátricas, como la Razón, el progreso sin fin, el consumo ilimitado, la acumulación sin límites y otros. La consecuencia fue denunciada por Nietzsche que proclamó la muerte de Dios. No que Dios haya muerto, pues no sería Dios. Es el hecho de que los hombres mataron a Dios. Con eso quería significar que Dios no es ya punto de referencia para valores fundamentales, para una cohesión por encima entre los humanos. Los efectos los estamos viviendo a nivel planetario: una humanidad sin rumbo, una soledad atroz y el sentimiento de desenraizamiento, sin saber hacia dónde nos lleva la historia.
Si queremos tener paz en este mundo necesitamos recuperar el sentimiento de lo sagrado, la dimensión espiritual de la vida que están en los orígenes de las religiones. A decir verdad, más importante que las religiones es la espiritualidad, que se presenta como la dimensión de lo humano profundo. Pero la espiritualidad se exterioriza bajo la forma de religiones, cuyo sentido es alimentar, sustentar e impregnar la vida de espiritualidad. No siempre lo realizan porque casi todas las religiones, al institucionalizarse, entran en el juego del poder, de las jerarquías y pueden asumir formas patológicas. Todo lo que es sano puede enfermar. Pero por lo “sano” medimos las religiones, así como a las personas, y no por lo “patológico”. Y ahí vemos que ellas cumplen una función insustituible: el intento de dar un sentido último a la vida y ofrecer un cuadro esperanzador de la historia. Sucede que hoy el fundamentalismo y el terrorismo, que son patologías religiosas, han adquirido relevancia. En gran parte debido al devastador proceso de globalización (en verdad es occidentalización del mundo) que pasa por encima de las diferencias, destruye identidades e impone hábitos extraños a ellas.
Por lo general, cuando eso ocurre, los pueblos se agarran a aquellas instancias que son los guardianes de su identidad. En las religiones guardan sus memorias y sus mejores símbolos. Al sentirse invadidos como en Iraq y en Afganistán, con miles de víctimas, se refugian en sus religiones como forma de resistencia. Entonces la cuestión no es tanto religiosa. Es antes política que usa la religión para autodefenderse. La invasión genera rabia y deseo de venganza. El fundamentalismo y el terrorismo encuentran en ese complejo de cuestiones su nicho de origen. De ahí los atentados del terror.
¿Cómo superar este impasse civilizacional? Es fundamental vivir la ética de la hospitalidad, disponerse a dialogar y aprender con el diferente, vivir la tolerancia activa, sentirnos humanos.
Las religiones necesitan reconocerse mutuamente, entrar en diálogo y buscar convergencias mínimas que les permiten convivir pacíficamente.
Antes de nada es importante reconocer el pluralismo religioso, de hecho y de derecho. La pluralidad se deriva de una correcta comprensión de Dios. Ninguna religión puede pretender encuadrar el Misterio, la Fuente originaria de todo ser o cualquier otro nombre que quieran dar a la Suprema Realidad, en las mallas de su discurso y de sus ritos. Si así fuera, Dios sería un pedazo del mundo, en realidad, un ídolo. Él está siempre más allá y siempre más arriba. Entonces hay espacio para otras expresiones y otras formas de celebrarlo que no sea exclusivamente a través de una religión concreta.
Los once primeros capítulos del Génesis encierran una gran lección. En ellos no se habla de Israel como pueblo elegido. Se hace referencia a todos los pueblos de la Tierra, todos como pueblos de Dios. Sobre ellos se eleva el arco iris de la alianza divina. Este mensaje nos recuerda todavía hoy que todos los pueblos, con sus religiones y tradiciones, son pueblos de Dios, todos viven en la Tierra, jardín de Dios y forman la única Especie Humana compuesta de muchas familias con sus tradiciones, culturas y religiones.

Leonardo Boff    Koinonia 2015- 01-30

miércoles, 28 de enero de 2015

Javier Sicilia "Hay que darle la espalda a las elecciones, hay que decirles ‘no’ –a los políticos"



Hay que darle la espalda a las elecciones, hay que decirles ‘no’ –a los políticos--, hay que exhibirlos en su corrupción y en sus redes de complicidad dejándolos lo más solos que puedan [...] no estoy cuestionando el método electoral, estamos cuestionando a los jugadores; la mesa del juego está llena de criminales y de tramposo y sentarse a jugar con ellos aunque sea un voto en blanco es legitimarlos”, expresó.

Ciudad de México, 8 Ene. (SDPnoticicas.com).- Ante los miles de casos de desapariciones forzadas en el país, sumadas a las extorsiones, secuestros, corrupción, entre otros crímenes que se viven día con día en México, el poeta Javier Sicilia hizo un llamado a boicotear las elecciones del próximo 7 de junio.

“Hay que ir al boicot electoral”, expresó durante el foro La Iglesia frente a la corrupción, la injusticia y la violencia en México.”, llevado a cabo en la Universidad Pontificia de México (UPM), donde se reunieron cientos de laicos, religiosos, defensores humanitarios, sacerdotes y obispos.

El también líder del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD) explicó que su llamado se basa en el clima de violencia e impunidad que se vive en todo el territorio nacional, porque no solo se trata de “42 o 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos… No estamos hablando de 160 mil muertos ni de 30 mil desaparecidos, ni de 500 mil desplazados; son muchos más y –la cuenta—sigue.
Durante el encuentro, en el que también participaron los obispos de Saltillo, Raúl Vera; de Cuernavaca, Raúl Castro; los padres Alejandro Solalinde y Miguel Concha y la hermana María Zamarripa, Sicilia consideró que al abstenerse de participar en las elecciones, la ciudadanía restará legitimidad a los políticos y los exhibirá en su corrupción.

“Hay que darle la espalda a las elecciones, hay que decirles ‘no’ –a los políticos--, hay que exhibirlos en su corrupción y en sus redes de complicidad dejándolos lo más solos que puedan y exigiéndoles cosas muy puntuales que tienen que ver con los sentimientos de la nación que han sido traicionados… no estoy cuestionando el método electoral, estamos cuestionando a los jugadores; la mesa del juego está llena de criminales y de tramposo y sentarse a jugar con ellos aunque sea un voto en blanco es legitimarlos”.
Respecto al papel de la Iglesia en la situación que vive el país, Sicilia criticó su desempeño hasta el momento.

“En este momento que estamos hablando, alguien está desapareciendo en este país bajo la complicidad y el silencio de todos, alguien está siendo extorsionado y secuestrado y uno se pregunta ¿dónde estuvimos? ¿Dónde están 500 años de evangelización?
Con base en ello, el activista consideró que “es tiempo de actuar y la actuación implica un acto de encarnación; la iglesia no puede permanecer dando misa, cuando hay un acto de desencarnación absoluta y demoníaca con la complicidad de las autoridades de la desaparición y el borramiento” como nos ha dicho el parte de la PGR de unos muchachos... Cuando los padres de los normalistas de Ayotzinapa dicen ‘no aceptamos’,  tiene que volverse presencia encarnadas, como laico estoy esperando esa respuesta de mi iglesia si no lo hace, va a mantener a Cristo en el banquillo de los acusados y de las víctimas… si la iglesia no está a la altura de los tiempos, esta entonces a la altura de los criminales”.
Respecto al asesinato de activistas sociales, entre ellos 8 sacerdotes en los últimos dos años, el líder del MPJD consideró que nos encontramos ante una forma inédita de asesinatos selectivos, no son ideológicos solo tiene que ver con el dinero, no hay regímenes, son redes de complicidades y corrupción.

Ante toda esta situacióní, el poeta convocó a conformar un comité de salvación nacional totalmente ciudadano; “desde ahí tenemos que rehacer esta nación para que haya justicia, para que haya paz, para que haya democracia, porque hasta ahorita, no existe ninguna de las tres,” consideró.
Con información de Noticias MVS.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Situación real de las protestas en el país



Les compartimos éste interesante artículo de Lorenzo Meyer aparecido en el periodico Reforma.

Discurso y realidad muy cargados

AGENDA CIUDADANA / Lorenzo Meyer
27 Nov. 2014

· HISTORIA

Hay términos que tienen significados que no están registrados en diccionarios. Y es que el sentido de esos términos depende de su asociación con experiencias concretas, por tanto, el discurso político debe de tener siempre en cuenta cuál es la carga histórica del lenguaje que emplea y en qué circunstancias lo emplea.


· 'DESESTABILIZAR', 'DESORDEN SOCIAL'

El 18 de noviembre, a la vez que su esposa intentaba justificar la posesión de una lujosa mansión en una zona habitada por la crème de la crème, el presidente Enrique Peña Nieto (EPN) declaró en tono severo: "Hemos advertido que ...se pretenden hacer valer protestas al amparo del sufrimiento de los padres de familia de Ayotzinapa... Pareciera que [las protestas] respondieran a un interés de generar desestabilización, de generar desorden social y, sobre todo, atentar contra el proyecto de Nación que hemos venido impulsando". La esencia de ese discurso la repitieron quienes rodean a EPN y, lo que es peor, le dio concreción la policía la noche del 20 de noviembre en la capital.

Que un Presidente priista responda a movilizaciones que cuestionan su gestión, insinuando que hay algo en esas protestas que buscan "desestabilizar" y provocar "desorden social", lleva inevitablemente a asociar su lenguaje y acciones con Gustavo Díaz Ordaz y los actos criminales que ordenó en 1968.

Al inicio de los 1960, en Chihuahua y Guerrero hubo protestas contra el sistema caciquil local; inicialmente fueron pacíficas pero la reacción del gobierno las tornó violentas y trágicas. En 1968, la descalificación de la inconformidad estudiantil preparó el terreno para que la Presidencia justificara el poner fin a su desafío mediante un asesinato masivo de inconformes sin tocar la raíz del problema: la naturaleza de un régimen envuelto en un tenue velo de formalismo democrático pero que no podía esconder su esencia autoritaria, generadora de desigualdades sociales y corrupción, aunque aún capaz de algo que hoy ya le es imposible: lograr un crecimiento promedio del 6% anual del PIB y mantener bajo control al crimen organizado.

La "Guerra Fría" y el ambiente anticomunista permitieron a Díaz Ordaz -como a sus antecesores- usar un concepto muy cercano al de "desorden social", el delito de "disolución social" -acuñado al calor de la Segunda Guerra Mundial-, para meter en prisión a quienes les cuestionaban, implicando que detrás de su inconformidad no se encontraban causas reales de insatisfacción con un sistema arbitrario y un poder sin contrapesos, sino meras maquinaciones de comunistas que, usando el "oro de Moscú", financiaban a agitadores apátridas que buscaban destruir a la nación mexicana en aras de los intereses del imperialismo soviético. Es por eso que aquí y ahora acusaciones de "desestabilización" y "agitación social" tienen un pasado y una connotación siniestras. ¿EPN y quienes preparan sus discursos tienen o no noción de lo anterior? ¿Usaron esos términos cargados conscientemente para justificar la violencia de los granaderos en el Zócalo la noche del 20 de noviembre?


· DIAGNÓSTICO

Marchas y protestas públicas como las actuales no son producto sólo del crimen cometido en septiembre por las autoridades en Iguala, sino de la acumulación de agravios del sistema político -inseguridad, brutalidad de autoridades y de sicarios, raquitismo de la economía, desempleo crónico, corrupción abierta e impune, ineficiencia institucional, partidos políticos que consumen recursos públicos a pasto pero son incapaces de cumplir su función, elecciones trampeadas, etcétera- que han desembocado en una "transición democrática" ya sin contenido. La actual inestabilidad mexicana es sistémica, y los responsables no son los que protestan sino aquellos contra los que se protesta.

Es inaceptable fincar el "desorden social" en marchas y protestas. Ese desorden se generó de tiempo atrás por un conjunto de razones estructurales, en particular el inaceptable desequilibrio entre clases y regiones y del que el escándalo de la "casa blanca" presidencial es apenas un indicador. En esta economía de vacas flacas, la acumulación desmedida de los pocos y lo precario de las formas de vida de los muchos son el corazón de un desorden social cotidiano. Los estudiantes de Ayotzinapa, sus familias, el tipo de economía de Guerrero -el reparto tan desigual de las cargas y los beneficios-, son apenas una muestra de lo precario y propenso a la inestabilidad del andamiaje social.

La ausencia de un orden legítimo y viable es, a la vez, causa y efecto del crimen organizado y de la saña de algunas de sus acciones. Ese gran problema es la razón del descontento que hoy impulsa marchas, bloqueos, choques, descrédito de la autoridad y exigencia de cambio de un status quo ya inaceptable para muchos.


· PROYECTO DE NACIÓN

EPN afirmó que alguien está atentando contra el "proyecto de Nación que hemos venido impulsando". Sin embargo, los lemas coreados por quienes hoy protestan pacíficamente muestran que en la calle no se ve otro proyecto que uno diseñado por y para beneficio casi exclusivo de las élites políticas y económicas a costa del interés de la mayoría.

Fuera del círculo del poder no se ve ningún "proyecto de nación" digno del nombre. La esencia del reclamo hoy es justamente que desde la sociedad se formule ese proyecto; uno claro y justo que dé cabida a los millones que hoy están afuera del actual que no es un proyecto nacional sino apenas un arreglo oligárquico.



agenda_ciudadana@hotmail.com

Doctor en relaciones internacionales por El Colegio de México y post doctorado en ciencia política por la Universidad de Chicago. Hasta 2012 fue profesor en el CEI de El Colegio de México y actualmente lo es de la UNAM. Ha publicado 17 libros sobre temas mexicanos y media docena como coautor. Tiene docenas de capítulos en libros y más de un centenar de artículos en revistas. Es comentarista en radio y televisión y Premio Nacional de Ciencias y Artes 2011.