Mostrando las entradas con la etiqueta Humanidades. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Humanidades. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de marzo de 2015

La deshumanización de las Humanidades

En la entrada del día de hoy les compartimos la reflexión de Francesc Serés, publicada en el blog Cristianismo y Justicia, sobre la deshumanización de las Humanidades.

Esperamos que juntos sigamos aportando a la discusión y a la acción sobre el papel que están jugando las Humanidades, y los humanistas, en el actual entorno de desigualdad económica, políticas y social que campea en la mayor parte del mundo.



viernes, 6 de marzo de 2015

Lo que necesita ser incluido en el proceso educativo

Leonardo Boff

 

 Generalmente el proceso educativo de la sociedad y sus instituciones como la red de escuelas y de universidades están siempre atrasadas en relación a los cambios que se producen. No anticipan eventuales procesos y les cuesta hacer los cambios necesarios para estar a la altura de ellos.

Entre otros, los grandes cambios que están ocurriendo en la Tierra son dos: la aparición de la comunicación global vía internet y redes sociales, y la gran crisis ecológica que pone en peligro el sistema-vida y el sistema-Tierra. Eventualmente podemos desaparecer de la Tierra. Para impedir ese apocalipsis la educación debe ser otra, distinta de la que ha dominado hasta ahora.

No basta el conocimiento. Necesitamos conciencia, una nueva mente y un nuevo corazón. Necesitamos también una nueva práctica. Urge reinventarnos como humanos, en el sentido de inaugurar una nueva forma de habitar el planeta con otro tipo de civilización. Como decía muy bien Hannah Arendt: «podemos informarnos la vida entera sin educarnos nunca». Hoy tenemos que reeducarnos.

Por eso, a las dimensiones referidas añado estas dos: aprender a cuidar y aprender a espiritualizarse.

Pero previamente es necesario rescatar la inteligencia cordial, sensible o emocional. Sin ella, hablar del cuidado o de la espiritualidad tiene poco sentido. La causa está en que el sistema de enseñanza moderno se funda en la razón intelectual, instrumental y analítica. Esta es una forma de conocer y de dominar la realidad, haciéndola un mero objeto. Con el pretexto de que impediría la objetividad del conocimiento, la razón sensible fue reprimida. Con esto surgió una visión fría del mundo. Se dio una especie de lobotomía que nos impide sentirnos parte de la naturaleza y de percibir el dolor de los otros.

Sabemos que la razón intelectual, tal como la tenemos hoy, es reciente, tiene cerca de 200 mil años, momento en que surgió el homo sapiens con su cerebro neocortical. Pero antes, hace cerca de 200 millones de años, surgió el cerebro límbico, cuando aparecieron los mamíferos. Con ellos entró en el mundo el amor, el cuidado, el sentimiento que dedican a su cría. Nosotros los humanos hemos olvidado que somos mamíferos intelectuales, por tanto, somos fundamentalmente portadores de emociones, pasiones y afectos. En el cerebro límbico reside el nicho de la ética, de los sentimientos oceánicos, como son los religiosos. Todavía antes, hace 300 millones de años, irrumpió el cerebro reptil que responde de nuestras reacciones instintivas; pero no es el caso de abordarlo aquí.

Lo que importa es que hoy tenemos que enriquecer nuestra razón intelectual con la razón cordial, mucho más ancestral, si queremos realizar el cuidado y la espiritualidad.

Sin estas dos dimensiones no nos movilizaremos para cuidar de la Tierra, del agua, del clima, de las relaciones inclusivas. Necesitamos cuidar de todo, sin lo cual las cosas se deterioran y perecen. Y entonces iríamos al encuentro de un escenario dramático.

Otra tarea es rescatar la dimensión de espiritualidad. Esta no debe ser identificada con la religión. Subyace a la religión porque es anterior a ella. La espiritualidad es una dimensión inherente al ser humano como la razón, la voluntad y la sexualidad. Es el lado profundo, de donde surgen las cuestiones del sentido terminal de la vida y del mundo. Lamentablemente estas cuestiones han sido consideradas como algo privado y sin gran valor. Pero sin incorporarlas, la vida pierde irradiación y alegría. Además hay un dato nuevo: los neurólogos concluyeron que siempre que el ser humano aborda estas cuestiones del sentido, de lo sagrado y de Dios, hay una aceleración sensible de las neuronas del lóbulo frontal. Llamaron a esto «punto Dios» en el cerebro, una especie de órgano interior por el cual captamos la Presencia de una Energía poderosa y amorosa que liga y re-liga todas las cosas.

Alimentar ese «punto Dios» nos hace más solidarios, amorosos y cuidadosos. Él se opone al consumismo y al materialismo de nuestra cultura. Todos, especialmente los que están en la escuela, deben ser iniciados en esta espiritualidad, pues nos vuelve más sensibles a los otros, más ligados a la madre Tierra, a la naturaleza y al cuidado, valores sin los cuales no garantizaremos un futuro bueno para nosotros.

Inteligencia cordial y espiritualidad son las exigencias más urgentes que nos plantea la amenazadora situación actual.

Leonardo Boff es columnista del JBonline y ha escrito: Saber cuidar, 2000 y El cuidado necesario, 2013.
Traducción de MJ Gavito Milano

Enlace al blog de Leonardo Boff

martes, 4 de noviembre de 2014

Reconciliar ciencia y humanismo: Edgar Morin

Hace ya más de una década decía el filósofo francés Edgar Morin que la ciencia y el humanismo debían reunificarse para responder a las interrogantes del mundo actual. Su postura, sin duda, sigue teniendo una vigencia absoluta. Aquí podrás encontrar el artículo:

Edgar Morin: reconciliar ciencia y humanismo

viernes, 3 de octubre de 2014

A 46 años del 68, ¿han terminado los balazos?; no, respondió Elena Poniatowska


Elena Poniatowska participó en el Coloquio Memoria del 2 de Octubre en la Ibero Ciudad de México: Reflexiones Filosóficas y Culturales organizado por el Departamento de Filosofía y el Programa de Reflexión Universitaria (DSFI).

Le compartimos la nota periodística de La Jornada respecto de este evento.


A 46 años del movimiento estudiantil de 1968 “no han terminado los balazos en las calles de la ciudad de México ni en muchos lugares de la República, donde campea la violencia”, dijo la escritora y periodista Elena Poniatowska en el coloquio Memoria del 2 de octubre: reflexiones filosóficas y culturales, que el jueves se realizó en la Universidad Iberoamericana (Uia).

A 46 años del 68: enlace a la nota en La Jornada

viernes, 5 de septiembre de 2014

Coloquio “Memoria del 2 de Octubre. Reflexiones Filosóficas y Culturales.”


Coloquio “Memoria del 2 de Octubre. Reflexiones Filosóficas y Culturales.”



PROGRAMA
9.30-10:00 hrs. Inauguración: Mtro. David Fernández Dávalos, Mtro. José  Ramón Ulloa,
Dr. Pablo Lazo, Dra. Hilda Patiño
10:00-11:00 hrs.  Conferencia magistral: Elena Poniatowska
11:00-13:00 hrs. Mesa 1: Reflexiones filosóficas sobre el 2 de octubre
·         Memoria del 2 de octubre y resistencia política, Pablo Lazo (UIA)
·         La voz de los filósofos en el 68 mexicano,  Ricardo Mazón (UIA/ULSA)
·         ¿Qué hemos hecho con la herencia del 68?, Guillermo Alfaro (UIA)
13:00-15:00 hrs. Mesa 2: Reflexiones culturales sobre el 2 de octubre
·         Lucía Sánchez de Bustamante (Coordinadora del museo de Tlatelolco)
·         Salvador Guillermo Arroyo (Director del proyecto Tlatelolco, INAH)
·         Esmeralda Reynoso (Coordinadora del memorial del 68, centro cultural Tlatelolco)
Aula Santa Teresa
16:00-18:00 hrs. Conferencia de clausura. Mtro. David Fernández Dávalos,
Rector de la Universidad Iberoamericana
18:00-20:00 hrs. Documental: “El paciente interno” diálogo con el director Alejandro del Solar



¡Están todos cordialmente invitados!

viernes, 29 de agosto de 2014

Buscar relación entre lo social y la educación, demanda la Ibero


Las universidades deben buscar entablar una relación entre la educación superior y lo social, dijo David Fernández Dávalos, rector de la Universidad Iberoamericana, al dictar la conferencia magistral titulada "El papel de la universidad en la vida social de nuestro país", en la EXPO ARU organizada por el Programa de Reflexión Universitaria.


Nota de La Jornada
Buscar relación entre lo social y la educación, demanda la Ibero


Conferencia de Mariana Ruenes de la Fuente de SIN TRATA, A. C.



martes, 15 de julio de 2014

viernes, 11 de julio de 2014

El fútbol como religión secular

Leonardo Boff
La presente Copa Mundial de Fútbol que se está celebrando en Brasil, así como otros grandes eventos futbolísticos, asumen características propias de las religiones. Para millones de personas el fútbol, el deporte que posiblemente moviliza a más gente en el mundo, ha ocupado el lugar que comúnmente tenía la religión.
futbol religion

Algunos estudiosos de la religión, solo para citar a dos importantes como Emile Durkheim y Lucien Goldmann, sostienen que la religión no es un sistema de ideas; es antes «un sistema de fuerzas que movilizan a las personas hasta llevarlas a la más alta exaltación» (Durckheim). La fe viene siempre acoplada a la religión. Ese mismo clásico afirma en su famoso libro Las formas elementales de la vida religiosa: «la fe es ante todo calor, vida, entusiasmo, exaltación de toda la actividad mental, transporte del individuo más allá de sí mismo» (p.607). Y Lucien Goldamnn, sociólogo de la religión y marxista pascaliano, concluye: «creer es apostar a que la vida y la historia tienen sentido; el absurdo existe, pero no prevalece».
Mirándolo bien, el fútbol para mucha gente cumple las características religiosas: fe, entusiasmo, calor, exaltación, un campo de fuerzas y una permanente apuesta de que su equipo va a triunfar.
El espectáculo de la apertura de los juegos recuerda una gran celebración religiosa, cargada de reverencia, respeto, silencio, seguido de ruidosos aplausos y gritos de entusiasmo; ritualizaciones sofisticadas, con músicas y escenificaciones de las distintas culturas presentes en el país; presentación de los símbolos del fútbol (estandartes y banderas), especialmente la copa, que funciona como un verdadero cáliz sagrado, un santo Grial buscado por todos. Y está, dicho sea con respeto, la bola que funciona como una especie de hostia que es comulgada por todos.


futbol-y-religion

En el fútbol como en la religión, tomemos como referencia la católica, existen los once apóstoles (Judas no cuenta) que son los once jugadores, enviados para representar al país; los santos de referencia como Pelé, Garrincha, Beckenbauer y otros; existe demás un Papa que es el presidente de la Fifa, dotado de poderes casi infalibles. Viene rodeado de sus cardenales que constituyen la comisión técnica responsable del evento. Siguen los arzobispos y obispos que son los coordinadores nacionales de la Copa. Enseguida aparece la casta sacerdotal de los entrenadores, portadores del especial poder sacramental de poner, confirmar y quitar jugadores. Después vienen los diáconos que forman el cuerpo de los jueces, maestros-teólogos de la ortodoxia, es decir, de las reglas del juego, que hacen el trabajo concreto de conducir el partido. Al final vienen los monaguillos, los jueces de línea, que ayudan a los diáconos.
El desarrollo de un partido suscita fenómenos que ocurren también en la religión: se gritan jaculatorias (estribillos), se llora de emoción, se reza, se hacen promesas divinas(Felipe Scolari, entrenador brasilero, cumplió su promesa de ir a pie, unos veinte km, hasta el santuario de Nuestra Señora del Caravaggio en Farroupilha si ganaba Copa ese año, como así sucedió), se usan amuletos y otros símbolos de la diversidad religiosa brasilera. Santos fuertes, orixás y energías del axé son evocadas e invocadas.
Existe hasta una Santa Inquisición, el cuerpo técnico, cuya misión es velar por la ortodoxia, dirimir conflictos de interpretación y eventualmente procesar y castigar a jugadores o incluso a equipos enteros.
Así como en las religiones e Iglesias existen órdenes y congregaciones religiosas, así hay «aficiones organizadas». Tienen sus ritos, sus cánticos y su ética.
Hay familias enteras que se van a vivir cerca del Club de su equipo, que funciona como una verdadera iglesia, donde los fieles se encuentran y comulgan sus sueños. Se tatúan el cuerpo con los símbolos de su equipo y no bien acaba de nacer un niño que a la puerta de la incubadora ya es adornado con los símbolos del equipo, es decir, recibe ya ahí el bautismo, que jamás debe ser traicionado.
Considero razonable entender la fe como la formuló el gran filósofo y matemático cristiano Blas Pascal, como una apuesta: si apuestas a que Dios existe tienes todo a ganar; si después no existe, no has perdido nada. Entonces es mejor apostar a que existe. El hincha vive de apuestas (cuya expresión mayor es la lotería deportiva o la quiniela), de que la suerte favorecerá a su equipo o de que pase algo en el último minuto del juego, que cambie todo y finalmente gane, por muy fuerte que sea el adversario. Así como en la religión hay personas referenciales, lo mismo sucede con los cracs.
En la religión existe la enfermedad del fanatismo, de la intolerancia y de la violencia contra otra expresión religiosa; lo mismo ocurre en el fútbol: grupos de un equipo agreden al equipo contrario. Apedrean autobuses y pueden ocurrir verdaderos crímenes, de todos conocidos, de hinchadas organizadas y de fanáticos que pueden herir y hasta matar a seguidores del otro equipo.
Para muchos, el fútbol se ha vuelto una cosmovisión, una forma de entender el mundo y de dar sentido a la vida. Hay quienes sufren cuando su equipo pierde y están eufóricos cuando gana.
Yo personalmente aprecio el futbol por una simple razón: portador de cuatro prótesis, en las rodillas y en los fémures, jamás podría hacer esas carreras y dar esos saltos y estiradas. Hacen lo que yo nunca podría hacer, sin caer y romperse. Hay jugadores que son artistas geniales de creatividad y habilidad. No sin razón, el mayor filósofo del siglo XX, Martin Heidegger, no se perdía un partido importante, pues veía en el fútbol la concretización de su filosofía: la contienda entre el Ser y el ente, enfrentándose, negándose, componiéndose y formando el imprevisible juego de la vida, que todos jugamos.

Tomado de: 

Reflexiones de la Revista SIC – www.gumilla.org


El fútbol como religión secular

viernes, 27 de junio de 2014

SALVADOR ALLENDE, ESTANDARTE DE LA LUCHA SOCIAL




SALVADOR ALLENDE, ESTANDARTE DE LA LUCHA SOCIAL



"El Universal", 26 de junio de 2014

Hoy, 28 de junio, se conmemoran 106 años (1908) del nacimiento del ex presidente chileno, impulsor de la construcción de la vía chilena al socialismo, basada en el pluralismo y la libertad...

http://www.eluniversal.com.mx/cultura/2014/impreso/salvador-allende-estandarte-de-la-lucha-social-latinoamericana-74578.html

jueves, 24 de abril de 2014

Elena Poniatowska, la mexicana del Cervantes


"El poder financiero manda
no sólo en México
sino en el mundo.
Los que lo resisten,
montados en Rocinante y
seguidos por Sancho Panza
son cada vez menos.
Me enorgullece caminar al lado de los ilusos,
los destartalados, los candorosos"
Elena Poniatowska


Con la entrada de este día, recogemos una de las crónicas que ofrece el diario El País sobre la entrega del Premio Cervantes de Literatura a la escritora y periodista mexicana Elena Poniatowska.

Esperamos que les resulte de interés y también puedan compartirla:


En esa crónica encontrarán el enlace para la descarga del discurso completo de Elena Poniatowska al recibir el premio más importante de las letras españolas que les recomendamos ampliamente. 



Sus comentarios y reflexiones siempre son bienvenidos

lunes, 7 de abril de 2014

http://www.jornada.unam.mx/2014/04/07/opinion/024a2pol

Un artículo interesante aparecido en La Jornada


http://www.jornada.unam.mx/008/v7.0/imagenes/banner-opinion.jpg

Lunes 7 de abril de 2014

La revalorización de la persona

Gonzalo Martínez Corbalá
Es cierto que el mundo en que vivimos no parece tener mucho interés en preservar la vida humana. Es más: aparecen grupos, con mayor o menor audiencia, que fueron integrados con finalidades que se refieren a la protección de la vida animal de los jaguares, o de los leones, o bien que en general se pronuncian contra las armas de fuego, para evitar las cacerías, permitidas, o reguladas de manera que se exige al cazador respetar algunas reglas que tienden a la protección de alguna clase de animales, no se diga de aquellas especies en riesgo de extinción, pues éstas reciben un tratamiento muy especial, que hace imposible cobrar piezas de esa especie. Incluso las casas de modas que representan firmas de personas de la alta sociedad evitan emplear en sus costosos diseños materiales que solamente mediante la cacería se pueden obtener, y de esta manera, los permisos correspondientes se elevan tanto en materia de impuestos, que ni las más pudientes clientas lo pagarían, aparte de que no sería bien visto que se usaran.
Un poco lo mismo puede decirse de ciertas plantas cuya presencia se considera de gran importancia. Este es el caso de los manglares, cuya defensa se hace por las propias instituciones que tienen a su cargo las grandes obras que se construyen frecuentemente, en los litorales, y que en muchos casos afectarían los manglares, lo que no está permitido, y de una manera automática, se ponen en acción los mecanismos que corresponden a la protección de los manglares.
Toda esta larga descripción es para poder poner como base de comparación la eficacia que generalmente opera para proteger, con efectividad en la práctica, especímenes de los dos reinos, el vegetal y el animal, y también hemos tratado de dejar lo más claro posible que los mecanismos de protección, sí funcionan en estos dos casos. Ahora que para proteger al hombre mismo, es decir, para darse una protección efectiva, el hombre pasa por grandes dificultades, y frecuentemente no logra obtener éxito en ese sentido, es decir, no logra, por ejemplo, hacer conciencia de que las guerras generan el armamentismo, y éste es absolutamente contrario a la supervivencia del hombre. Tal parece que estamos haciendo una muy elaborada mala broma para decir algo que es verdaderamente absurdo, que no considero necesario examinar, sino que por su propio peso cae: el hombre urdiendo su propia destrucción. Y decimos que parece ser esta afirmación una broma de muy mal gusto por razones evidentes. Esto es algo que pareciera ser su discusión tan difícil, que para empezar habría que admitir la dificultad original, ¿quién es el loco, fuera completamente de sus cabales, que en la discusión va a defender la tesis de que hay que acabar con el hombre, y que en esa línea de argumentación tendría que incurrir en el uso de una suerte de nihilismo fúnebre que tendría que adoptar, para ser consecuente con las premisas de su “razonamiento”?
Por el contrario, el otro gran filósofo que defendiera la supervivencia de la humanidad como un derecho natural verdaderamente indiscutible, el derecho a la vida, tendría candidatos en exceso, los cuales querrían ser ellos quienes defendieran su propio derecho y el de sus hijos, de sus padres, de sus hermanos y de la pareja biológica que le corresponda, a quien ama y defiende ahora, y antes de ahora, así como lo hará sin duda mañana.
En el diálogo de Protágoras o de los sofistas, Platón considera, y así lo deja establecido, que el hombre, como especie, para subsistir, necesita comprender y actuar consecuentemente la idea de que el hombre tiene que aprender a vivir en sociedad con los demás, puesto que solo no le bastan la habilidad para encender el fuego y dominarlo, cualidad que le dieron generosamente los dioses, pero no le dieron la sabiduría para vivir en comunidades, en sociedad, y las fieras lo devoraban. No era suficiente saber y pensar en el conocimiento del fuego para enfrentarse con éxito a las bestias; sólo pudo lograrlo cuando admitió que tenía que aprender a convivir con los demás, y a respetar a sus vecinos, a sus mujeres y a sus hijos. La factibilidad de esta clase de asentamientos humanos ha venido haciéndose posible en la medida en que el hombre acepta vivir y acepta compartir los conjuntos de viviendas , y comparte también canalizar una parte de sus recursos, a sostener y a compartir las ventajas y a enfrentar las desventajas, que también las hay, así se ve este problema,
Y solamente así podrá ser resuelto, en un mundo que demasiado pronto será de más de 10 mil millones de seres humanos.
¿Cuánto vale la vida de un ser humano en una guerra? Vale tanto como adversarios pueda matar. Y si no puede, en ese caso no es mucho lo que vale para quienes conducen el conflicto armado y su estrategia para ganar la guerra. Para ello, para consolidar el triunfo, hay que distinguir y honrar a quienes más soldados enemigos eliminan. De este modo, los generales que conducen una guerra premiarán a los soldados que muestren mayor arrojo, y más decisión para eliminar los activos del enemigo. Es normal que así sea, pero: ¿qué pasa cuando la guerra termina? Pasa que los soldados para quienes la guerra ya terminó están acostumbrados a matar, y a conseguir lo que requieren para su supervivencia, con el fuego de las armas que queden a su disposición. Por esto se requiere constantemente mantener vivo el proceso de revalorización de la persona.
Y del derecho como base de la convivencia entre los hombres. Únicamente así lograremos restañar el maltrecho contrato social de Rousseau. Solamente así logrará el hombre ser autor de su propia historia.