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miércoles, 9 de septiembre de 2015

Vaticano y las familias de refugiados



El Vaticano albergará a dos familias de refugiados que están "huyendo de la muerte" causada por la guerra o el hambre, anunció el domingo el papa Francisco, quien además exhortó a las parroquias, conventos y monasterios católicos de toda Europa a hacer lo mismo.
Un imperioso llamado que lanzó el Papa desde la ventana de su estudio personal, en el Palacio Apostólico, y ante miles de personas congregadas en la Plaza de San Pedro para recibir su bendición con el Angelus dominical.
Francisco citó a la Madre Teresa —la monja de origen europeo que se preocupaba por los más pobres de India—, cuyo aniversario luctuoso se recordó el sábado.
"Frente a la tragedia de decenas de miles de refugiados que huyen de la muerte por la guerra y por el hambre, y quienes recorren un camino hacia una esperanza de vida, el Evangelio nos llama a ser hospitalarios con los más pequeños y los más abandonados, a darles esperanza concreta", dijo Francisco.
No es suficiente decir "ten valor, soporta", agregó.
"Cada parroquia, cada comunidad religiosa, cada monasterio, cada santuario en Europa acogerá una familia, empezando por mi diócesis de Roma", dijo Francisco. También pidió a los obispos en toda Europa que sus diócesis reciban su llamado a "expresar el Evangelio en términos concretos y hospeden a una familia de refugiados".



Daniel Iriarte, desde la ruta que siguen refugiados sirios hacia Europa @Danieliriarteo
“En mi familia éramos veinte. La mayoría han muerto”, explica Ahmed Hassan con voz débil. Hasta hace un año, este albañil todavía podía ganarse más o menos la vida en el pueblo sirio de Jabl Badru, cerca de Aleppo. Otros parientes tenían tiendas. “Ahora todo ha sido destruido, ya no queda nada”, nos explica.
Aquella zona se la disputan entre el régimen sirio de Bashar Al Assad, los yihadistas del Estado Islámico y otras facciones insurgentes. Cuando los combates se hicieron demasiado intensos, esta familia decidió huir a Turquía. Ahmed y su mujer sobreviven junto a sus seis hijos en un cuarto de seis metros cuadrados en un edificio en ruinas detrás de la mezquita de Suleymaniya, en Estambul. El menor, Khaled, muestra una ostentosa cicatriz en la frente cerrada con grapas. “Le cayó un escombro”, cuenta su padre.
Los Hassan son parte de los casi dos millones de sirios que han buscado seguridad en Turquía. Aunque este país se ha destacado por establecer unos campos de refugiados de máxima calidad, apenas puede acoger a unos pocos cientos de miles. El resto sobrevive como puede. “No hemos encontrado trabajo, ni en Gaziantep, donde vivíamos antes, ni aquí”, explica Ahmed. Por habitar ese hueco, el casero les cobra un alquiler de 300 liras (unos cien dólares), a todas luces abusivo.
“Hay muchos turcos que se aprovechan de la situación de los sirios”, explica Sami, un joven traductor sirio que se dispone a viajar clandestinamente a Europa. Llevadas por la desesperación, muchas familias sirias están prostituyendo a sus hijas en este barrio. Y entre los grupos de solidaridad con estos refugiados se rumorea que se están dando casos de compra de órganos.
Así, el único motivo por el que los Hassan continúan en Turquía es porque carecen del dinero necesario para el pasaje a Europa. El viaje es caro: alrededor de dos mil euros tan solo para la primera parte, el viaje en patera hasta Grecia. Pero si se tiene el dinero, encontrar a quien pueda organizarlo no es difícil. “Todos los sirios conocen a alguien que tiene un contacto. La cadena es muy larga”, afirma Sami.
“El contacto se hace por teléfono”, explica. Para evitar los numerosos fraudes, la comunidad siria ha establecido lo que llaman ‘oficinas de garantía’: en lugar de pagar directamente a los traficantes, lo depositan en uno de estos lugares. “Pagas allí, y una vez has llegado, llamas para decirlo, y entonces se lo dan al contrabandista”, dice Sami. “Conozco mucha gente que lo ha hecho. El mes pasado, quince conocidos míos”, asegura.
El viaje no está exento de riesgos, como muestra la imagen del pequeño Aylan Kurdi, un niño de tres años ahogado esta semana junto a su madre y a su hermano frente a las costas de Bodrum, cuando trataban de llegar a la isla griega de Kos. Eso no impide que miles de sirios se estén echando al mar durante los últimos meses.

martes, 25 de agosto de 2015

Como todos los años, el Programa de Reflexión Universitaria de la DSFI organiza, gracias al esfuerzo de sus docentes, el evento llamado EXPO ARU, en el cual se exhiben los trabajos artísticos, plásticos y audiovisuales que los alumnos de las materias del ARU realizan en algunos de nuestros cursos. Además de estas expresiones artísticas, en la EXPO ARU se presentan una serie de mesas de reflexión.
En esta ocasión, las temáticas giran en torno al problema de la violencia y la recuperación del tejido social, el clima postelectoral, la prensa y la libertad de expresión, los conflictos interreligiosos, la seguridad y prevención del delito, la autoestima y las adicciones, así como los retos actuales de la vida en pareja.
La EXPOARU 2015, tendrá lugar los días miércoles 26 y el jueves 27 de agosto de las 9:00 a las 18:00 hrs. en el Auditorio José Sánchez Villaseñor de la Ibero.
Todo el evento podrá seguirse de la siguiente liga:
rtsp://video.ibero.mx/broadcast/ARU2015.mp4

jueves, 7 de mayo de 2015

Bergoglio recibe a la «querida hermana» arzobispa luterana de Suecia



Con Antje Jackelen, temas y preocupaciones compartidos: el común testimonio de los cristianos perseguidos, la acogida a los sudamericanos que huyeron de las dictaduras, los refugiados.

 del Vaticano «¡Estimada Señora Jackelén, querida hermana, queridos amigos!». Papa Francisco comenzó de esta manera su discurso ante Antje Jackelén, arzobispa de Uppsala y primado de los luteranos suecos, que fue recibida esta mañana en el Vaticano con una delegación de la Iglesia evangélica-luterana de Suecia. Fue además una ocasión para afrontar diferentes temas, como el testimonio de los cristianos perseguidos en el mundo, que une a las diferentes confesiones, las divisiones que deben ser evitadas en relación con argumentos como la familia y la vida, la próxima celebración de los 500 años de la “Reforma” de Lutero en 2017, además de otras cuestiones específicas, como el reconocimiento de la acogida que ofrecen los luteranos suecos a los sudamericanos que huyen de dictaduras. 

 «La llamada a la unidad, siguiendo a Nuestro Señor Jesucristo, implica también una exhortación que impulse al compromiso común a nivel caritativo, a favor de todos los que en el mundo sufren debido a la miseria y a la violencia, y necesitan particularmente nuestra misericordia; especialmente el testimonio de nuestros hermanos y hermanas perseguidos nos impulsa a crecer en la comunión fraterna», dijo el Papa. «Y también, es de urgente actualidad la cuestión de la dignidad de la vida humana, que siempre debe ser respetada, como también los temas relacionados con la familia, el matrimonio y la sexualidad, que no pueden ser callados o ignorados por temor de poner en riesgo el consenso ecuménico ya alcanzado. Sería una lástima si en estas importantes cuestiones se consolidaran nuevas diferencias confesionales». 

 Jorge Mario Bergoglio también añadió dos agradecimientos: «Antes que nada –dijo– deseo agradecer a la Iglesia Luterana sueca por la acogida de muchos migrantes sudamericanos en los tiempos de las dictaduras. Acogida fraterna que hizo crecer a las familias. Y, en segundo lugar, quiero agradecer la delicadeza que usted, querida hermana, tuvo al nobrar a mi gran amigo, el pastor Anders Root: con él compartimos la cátedra de teología espiritual y me ayudó mucho en la vida espiritual», dijo el Papa, que concluyó en inglés con un «Thank you!». 

 Antje Jackelen, primera arzobispa de Uppsala, había anunciado su visita de hoy y subrayó que la voz del Papa, líder espiritual de más de mil millones de católicos, es fundamental para la justicia, la reconciliación, e indicó además los temas de común interés: el cambio climático y la difícil situación de los refugiados en el mundo. La lideresa luterana sueca, que al final de este año visitará al arzobispo de Canterbury y primado de los anglicanos, Justin Welby, evocó el quinto centenario de la reforma de Lutero, en 1517, y los cincuenta años del diálogo luterano-católico. 

 Papa Francisco también se refirió a ambos acontecimientos en su discurso: «Agradeciendo a Dios, el año pasado celebramos el 50 aniversario del decreto sobre el ecumenismo del Vaticano II “Unitatis Redintegratio” –recordó–, que representa todavía el punto de referencia fundamental para el compromiso ecuménico de la Iglesia católica. Con este documento se puso en evidencia que ya no se puede prescindir del ecumenismo. Invita a todos los fieles católicos a emprender, reconociendo los signos de los tiempos, la vía de la unidad para superar la división entre los cristianos, que no solo se opone abiertamente a la voluntad de Cristo, sino que también es escándalo para el mundo y daña la más santa de las causas: la predicación del Evangelio a cada criatura». El Papa también recordó el reciente documento titulado “Del conflicto a la comunión. La conmemoración luterano-católica para la Unidad”: «Esperamos de corazón que tal iniciativa pueda animar para dar, con la ayuda de Dios y con nuestra colaboración con Él y entre nosotros, ulteriores pasos en el camino hacia la unidad». El Papa, que además recibió también al presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, el cardenal Kurt Koch, concluyó su discurso a los luteranos suecos con estas palabras: «Queridos amigos, una vez más gracias por esta visita. Con la esperanza de que se refuerce la colaboración entre los Luteranos y los Católicos, rezo al Señor para que bendiga abundantemente a cada uno de ustedes y a sus comunidades».

jueves, 5 de marzo de 2015

Las religiones y el terrorismo, Leonardo Boff



Los principales conflictos del final del siglo XX y de los inicios del nuevo milenio tienen un trasfondo religioso. Así en Irlanda, en Kosovo, en Cachemira, en Afganistán, en Iraq y en el nuevo Estado islámico, extremadamente violento. Quedó claro en París, con el asesinato de los caricaturistas y otras personas por fundamentalistas islámicos. ¿Cómo entra la religión en esto?
No sin razón escribió Samuel P. Huntington en su conocido libro El choque de civilizaciones: «En el mundo moderno, la religión es una fuerza central, tal vez la fuerza central que motiva y moviliza a las personas… Lo que en último término cuenta para las personas no es la ideología política ni el interés económico, aquello con lo que las personas se identifican son las convicciones religiosas, la familia y los credos. Por estas cosas luchan y hasta estarían dispuestas a dar su vida» (1997, p.79). Critica la política exterior norteamericana por no haber dado nunca el debido peso al factor religioso, considerado algo pasado y superado. Craso error. Es el sustrato de los conflictos más graves que estamos viviendo.
Nos guste o no nos guste, a pesar del proceso de secularización y el eclipse de lo sagrado, gran parte de la humanidad se orienta por la cosmovisión religiosa, judaica, cristiana, islámica, sintoísta, budista y otras.
Como afirmaba ya Christopher Dawson (1889-1970), el gran historiador inglés de las culturas: «las grandes religiones son los cimientos sobre los cuales reposan las civilizaciones» (Dynamics of World History, 1957, p.128). Las religiones son el point d’honneur de una cultura, pues a través de ella proyectan sus grandes sueños, elaboran sus dictámenes éticos, confieren un sentido a la historia y tienen una palabra que decir sobre los fines últimos de la vida y del universo. Solamente la cultura moderna no ha producido ninguna religión. Encontró sustitutivos con funciones idolátricas, como la Razón, el progreso sin fin, el consumo ilimitado, la acumulación sin límites y otros. La consecuencia fue denunciada por Nietzsche que proclamó la muerte de Dios. No que Dios haya muerto, pues no sería Dios. Es el hecho de que los hombres mataron a Dios. Con eso quería significar que Dios no es ya punto de referencia para valores fundamentales, para una cohesión por encima entre los humanos. Los efectos los estamos viviendo a nivel planetario: una humanidad sin rumbo, una soledad atroz y el sentimiento de desenraizamiento, sin saber hacia dónde nos lleva la historia.
Si queremos tener paz en este mundo necesitamos recuperar el sentimiento de lo sagrado, la dimensión espiritual de la vida que están en los orígenes de las religiones. A decir verdad, más importante que las religiones es la espiritualidad, que se presenta como la dimensión de lo humano profundo. Pero la espiritualidad se exterioriza bajo la forma de religiones, cuyo sentido es alimentar, sustentar e impregnar la vida de espiritualidad. No siempre lo realizan porque casi todas las religiones, al institucionalizarse, entran en el juego del poder, de las jerarquías y pueden asumir formas patológicas. Todo lo que es sano puede enfermar. Pero por lo “sano” medimos las religiones, así como a las personas, y no por lo “patológico”. Y ahí vemos que ellas cumplen una función insustituible: el intento de dar un sentido último a la vida y ofrecer un cuadro esperanzador de la historia. Sucede que hoy el fundamentalismo y el terrorismo, que son patologías religiosas, han adquirido relevancia. En gran parte debido al devastador proceso de globalización (en verdad es occidentalización del mundo) que pasa por encima de las diferencias, destruye identidades e impone hábitos extraños a ellas.
Por lo general, cuando eso ocurre, los pueblos se agarran a aquellas instancias que son los guardianes de su identidad. En las religiones guardan sus memorias y sus mejores símbolos. Al sentirse invadidos como en Iraq y en Afganistán, con miles de víctimas, se refugian en sus religiones como forma de resistencia. Entonces la cuestión no es tanto religiosa. Es antes política que usa la religión para autodefenderse. La invasión genera rabia y deseo de venganza. El fundamentalismo y el terrorismo encuentran en ese complejo de cuestiones su nicho de origen. De ahí los atentados del terror.
¿Cómo superar este impasse civilizacional? Es fundamental vivir la ética de la hospitalidad, disponerse a dialogar y aprender con el diferente, vivir la tolerancia activa, sentirnos humanos.
Las religiones necesitan reconocerse mutuamente, entrar en diálogo y buscar convergencias mínimas que les permiten convivir pacíficamente.
Antes de nada es importante reconocer el pluralismo religioso, de hecho y de derecho. La pluralidad se deriva de una correcta comprensión de Dios. Ninguna religión puede pretender encuadrar el Misterio, la Fuente originaria de todo ser o cualquier otro nombre que quieran dar a la Suprema Realidad, en las mallas de su discurso y de sus ritos. Si así fuera, Dios sería un pedazo del mundo, en realidad, un ídolo. Él está siempre más allá y siempre más arriba. Entonces hay espacio para otras expresiones y otras formas de celebrarlo que no sea exclusivamente a través de una religión concreta.
Los once primeros capítulos del Génesis encierran una gran lección. En ellos no se habla de Israel como pueblo elegido. Se hace referencia a todos los pueblos de la Tierra, todos como pueblos de Dios. Sobre ellos se eleva el arco iris de la alianza divina. Este mensaje nos recuerda todavía hoy que todos los pueblos, con sus religiones y tradiciones, son pueblos de Dios, todos viven en la Tierra, jardín de Dios y forman la única Especie Humana compuesta de muchas familias con sus tradiciones, culturas y religiones.

Leonardo Boff    Koinonia 2015- 01-30

martes, 3 de febrero de 2015

Bandidos, Estado y Ciudadanía

En este interesante artículo publicado en la revista Nexos, Joaquín Villalobos hace un análisis del papel de la violencia como agente de cambio social:
"La violencia fue un agente de cambio y un doloroso camino que la parte más civilizada de Europa debió recorrer para construir no sólo sus fronteras, sino los dos grandes pilares en los que hoy descansa su seguridad: el Estado y la ciudadanía."



Bandidos, Estado y Ciudadanía por Joaquín Villalobos

viernes, 9 de enero de 2015

Ayotzinapa


Este artículo de Jorge Zepeda Patterson,  en el diario español "El País", se presenta un análisis sobre el caso de los 43 normalistas desaparecidos en Ayotzinapa basado en los datos aportados por científicos de la UNAM. Muy recomendable esta aportación en la que al parecer lo que está funcionando es "... la maquinaria del Gobierno mexicano a tope para impedir que se ventile un crimen de Estado."

Dos toneladas sin respuesta

jueves, 13 de noviembre de 2014

Fernando Savater afirmó que le parece una barbaridad...


El escritor y filósofo español Fernando Savater afirmó que le parece una barbaridad y algo” terrible y preocupante” la desaparición de los jóvenes de la normal de Ayotzinapa, después de un mes sin conocer su paradero. 

“Cuando empecé a venir a México, hace más de 30 años, el estado de Guerrero era un estado donde había un conflicto, donde había violencia, Lucio Cabañas, muchas cosas que pasaban allí”, afirmó durante una conferencia para Fundación Telefónica.El escritor afirmó que le parecía que todo se había normalizado y que el momento se había mitigado mucho pero “una cosa tan cruda, tan violenta y brutal como esto nos ha pillado a muchos por sorpresa”, dijo.


El autor cuyas obras han sido distinguidas con numerosos premios, habló también sobre la corrupción, un fenómeno que, dijo, proviene de la impunidad y contra el que se debe luchar y combatir. “La corrupción no sé si sea un término pesimista pero somos, todos, lo malo que nos dejan ser, de tal modo que no creo que los suecos o daneses no sean por naturaleza ni más honrados o civiles, que los mexicanos o los españoles.
(Con informacíón de Notimex y El Universal)